En muchas ciudades del país se ha reproducido en forma rápida un mercado de pulgas, donde se vende lo reciclado, lo robado y hasta lo hecho en forma artesanal. Pero lo peculiar de este mercado es que las transacciones son ilegales, en primer lugar por lo que se compra no se puede confirmar nunca su procedencia. Aquí en esta ilegal actividad, la característica principal de éste mercado es que entran en actividad dos particulares tipos de conductas.
Por una parte el comprador que tratará de evitar por todos los medios de no ser estafado y tratar de aprovecharse del vendedor para lo cual entran en discusiones irreales; por otra parte el vendedor que tratara de estafar a su futuro cliente con un parafraseo peculiar donde buscara que su futura victima se hunda en su trampa.